CALLE LITERATURA | Lourdes Escudero – Revista Kilómetro Cero
Lourdes escribe y le gusta ponerse en la cabeza de sus protagonistas. No revelar el mundo, dejar el misterio y que cada lector tenga que ver con los ojos de sus personajes. Cuando alguien dice que escribe, quien nos lee cree que lo que escribimos nos pasó, es algo oculto, es el inconsciente aflorando. De eso podrá hablar el psicoanálisis en un diván, si es necesario. Pero tenemos que aclararlo hasta el hartazgo: no todas escribimos sobre nuestras propias experiencias. Jugar con la ficción, llorar, sufrir, morir y matar si es necesario. ¿Por qué? No siempre lo sabemos, no siempre lo tenemos tan claro, lo hacemos, jugamos y también nos ponemos serios, porque la escritura es parte de esos juegos en los que tenés que fruncir el ceño y poner un punto final.
Leer a Lourdes es sacarte ese prejuicio de juzgar a la gente por su aspecto, por lo que creemos que podemos saber de alguien con solo verlo. A las mujeres nos siguen las etiquetas; por más que nos esforcemos, cuesta mucho que alguien nos lea sin prejuzgar nuestro género y luego nuestra forma de llevar lo que se cree que es ser «mujer». Las personas escriben con todo lo que son, con todo lo que arrastramos, lo que levantamos y nos lleva en vuelo, con las miserias y las virtudes.
Leánla, disfruten y que la escritura llegue libre, sin prejuicios, para entreternos

Bifurcación
Donde hubo una sonrisa Ahora hay ausencia Donde existió un abrazo Ahora hay recuerdos Donde hubo palabras Ahora hay vacío Donde existieron los pasos Ahora quedan huellas El camino continúa Pero ya no hay cuatro huellas Donde todo nació Uno debería volver Donde uno existió No debería perder Cuando unos ojos miran El tiempo se detiene En las copas de los árboles Se encuentra el infinito Con tus manos Moldea tus propios sueños Anhela aún lo que tiene vida Ama lo que tienes en las manos Comparte y siente empatía Que tus brazos abracen
Vive eternamente en armonía