La oveja negra – Revista Kilómetro Cero
Mi tía Angustias y otros parientes me marcaron
como la oveja negra de la familia.
Me llamo Loana, tengo treinta años, no tuve una pareja convencional y quizás no sea madre. Repudio el maltrato animal y no como carne. Del más allá, solo creo en la energía de la naturaleza y que el arte nos salva. No trabajo en una oficina, ni cumplo horarios, ni fui reina, ni modelo ni azafata.
Para ganarme la vida vendo comida saludable y escribo poesía para dejar una huella amorosa en un mundo cada vez más desalmado.