CALLE LITERATURA | Ayrton Gerlero – Revista Kilómetro Cero
En el San Rafael de la acequia y el vino, también la urbe pone acento en sus habitantes. En esta ciudad de pocos edificios, espacio que conserva aún cosas de pueblo y sobre todo de «infierno grande», vive un pibe que escribe como juego, que al estilo del dios Loki le gusta construir y destruir con el lenguaje, que se divierte poniendo esquemas, sintagmas y figuras en prosa o verso.
En algún tiempo leyó tanta poesía que quedó atrapado en el género de una forma casi carcelaria. Para salir tuvo que romperse tanto por dentro que a veces, quienes lo leemos, le podemos ver las heridas en forma de versos en sus manos.

La palabra es asfixia
Ayrton Gerlero
El calor inquieto en los pulmones que desean ansían el fresco aliento que no llega jamás que el pecho se aprieta se acorrala y el aire nunca es suficiente como dos globos al Sol en el patio árido del calor y pareciera que ningún Dios es suficiente que las religiones no alcanzan para librarse de la asfixia que aprisiona y estanca y las palabras son ya pesadas y difíciles de gemir ojalá encontrara en la puta asfixia un punto o una coma algo que rompa estas cadenas alrededor de mi pecho inquieto y libere a mi pecho inquieto de estas rojas y anaranjadas cadenas una coma,
Un punto final.
En mi mano
Ayrton Gerlero
En mi mano vi dibujado un mapa No sé bien a dónde guía
ni de dónde es